Indice de contenidos
¿Te imaginas un lugar donde las aves migratorias, después de recorrer miles de kilómetros, encuentran descanso entre juncos y espejos de agua?
En la ciudad de los volcanes, Arequipa, donde el desierto se encuentra con el océano, se ubica el Santuario Nacional Lagunas de Mejía. Este humedal, reconocido como sitio RAMSAR por su importancia ecológica internacional, no solo es uno de los ecosistemas costeros mejor conservados del país, sino también uno de los más valiosos de Sudamérica para la biodiversidad.
¿Quieres tener el canto de las aves como guía? Sigue leyendo para descubrir cómo llegar, cuándo visitar, qué especies observar y por qué este santuario debería estar en tu próxima ruta de viaje.


Datos importantes
Creado el 24 de febrero de 1984, este Santuario Nacional fue declarado para proteger aves migratorias y endémicas, ubicándose en los distritos de Mejía, Dean Valdivia y Punta de Bombón, con una extensión de 690 hectáreas de espejos de agua, totorales, salinas y playas, este santuario alberga más de 200 especies de aves, muchas de ellas migratorias, que recorren miles de kilómetros desde el norte y el sur del continente.
La variedad de ecosistemas dentro del santuario permite que aves de muy distintas hábitats encuentren exactamente lo que necesitan. Desde limícolas migratorias que se alimentan en las orillas hasta rapaces que vigilan desde lo alto y aves acuáticas que se zambullen entre los juntos.
Las lagunas de Mejía brindan la oportunidad de conectar con el pulso natural del Pacífico Sur.
¿Por qué las aves migran?
La migración de las aves es uno de los fenómenos más poéticos del reino natural.
La respuesta es sencilla y profunda a su vez: buscan sobrevivir. Las aves migran para encontrar mejores condiciones climáticas, abundancia de alimento y lugares seguros para reproducirse o descansar. En el hemisferio norte, muchas especies viajan hacia el sur cuando llega el invierno, siguiendo el calor y los recursos, mientras que otras hacen el viaje inverso para anidar en zonas templadas durante el verano.
Es un viaje de necesidad, pero también de precisión y resistencia.
Y, en ese mapa invisible que une cielos de todo el continente, el Santuario Nacional Lagunas de Mejía aparece como una escala vital.

Cuándo ir y qué esperar
El Santuario Nacional Lagunas de Mejía es un destino que puede visitarse todo el año, pero cada estación trae sus propios visitantes alados y matices especiales.
Temporada alta de migración (septiembre a marzo)
Durante estos meses, el santuario se convierte en una verdadera encrucijada continental. El número de especies alcanza su pico y se crea un genuino asombro en los observadores de aves. Es también el mejor momento para ver rarezas y comportamientos migratorios únicos.
Aves residentes todo el año
Incluso fuera de la temporada migratoria, las lagunas no pierden su magia. Hay una sólida población de aves residentes, como garzas, cigüeñuelas, patos, chorlos y varias especies de zambullidores.
Así que si viajas entre abril y agosto, aún encontrarás abundante vida silvestre, cielos despejados y senderos de calma para explorar.
Clima y condiciones
El clima en la zona es templado y desértico, con cielos mayormente despejados y temperaturas suaves durante todo el año. Las mañanas pueden ser frescas, especialmente en invierno (desde junio hasta agosto), y a lo largo del día suele predominar el sol.
No hay lluvias intensas, lo que hace que sea un destino bastante predecible y cómodo para caminar y observar aves sin contratiempos climáticos.
Nota importante:
El rango térmico está entre 10.8 °C y 27 °C, siendo la media anual de ≈19.8 °C.

Desde Arequipa hasta el Santuario
El Santuario Nacional Laguas de Mejía se encuentra a aproximadamente 150 a 160 km al suroeste de la ciudad de Arequipa, en la provincia de Islay. Es accesible tanto en transporte privado como público, con distintas rutas según el nivel de comodidad y flexibilidad que busques.
En vehículo particular o taxi turístico
- Ruta principal: Desde Arequipa, se recorre la Vía Panamericana Sur, ya sea por la salida de Yura o por la de Uchumayo. Luego, se continúa hacia La Joya, pasando por El Fiscal y finalmente se llega al distrito de Mejía.
- Tiempo estimado: de 2 horas y media a 3 horas.
- Condiciones: asfalto en buen estado, señalización adecuada hasta Mollendo y Mejía.
- Ventajas: puedes detenerte en miradores, playas o sitios arqueológicos en el camino.
- Recomendado para quienes viajan en familia o grupos pequeños.
En bus interprovincial + mototaxi o taxi local
- Paso 1: tomar un bus interprovincial desde el Terminal Terrestre de Arequipa hacia Mollendo.
- Empresas recomendadas: Reyna, Transportes Islay, Oltursa local.
- Duración: de 3 a 3 horas y media.
- Costo estimado: S/.20 a S/.35.
- Paso 2: desde el centro de Mollendo, tomar un taxi o mototaxi hacia el ingreso al Santuario.
- Duración: de 10 a 15 minutos.
- Costo estimado: S/.8 a S/.15.
Con tour organizado
- Diversas agencias locales en Arequipa ofrecen tours de observación de aves o experiencias de naturaleza al Santuario.
- Incluyen transporte, guía, box lunch, ingreso al santuario.
- Recomendado si deseas una experiencia guiada, educativa y sin preocuparte por logística.
- Duración habitual: Full day (12 horas) o con pernocte en Mollendo o Mejía.
Estacionamiento y acceso
El santuario cuenta con áreas de estacionamiento y un acceso claro, aunque se recomienda coordinar tu visita con anticipación a través del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (SERNANP), especialmente si planeas visitarlo fuera de un tour organizado.
Las tarifas de ingreso vigente son:
- General: S/.30
- Nacionales adultos: S/.11 o S/.15
- Nacionales menores: S/.5
- Locales adultos: S/.8
- Locales menores: S/.3


Observación de aves en su máxima expresión
Caminar entre los humedales de Mejía es como hojear una guía de aves viviente. Cada zona ofrece su propio espectáculo: alas rosadas elevándose sobre las salinas, siluetas migratorias cortando el horizonte costero, pequeñas aves playeras moviéndose cual olas.
Flamencos chilenos, gaviotas andinas
Sin duda, uno de los grandes protagonistas del santuario es el flamenco chileno, con su elegante figura y coloración rosada contra el fondo turquesa de las lagunas. También destaca la gaviota andina, de cabeza negra y mirada vigilante, una especie de altiplánica que sorprende verla tan cerca del mar.
Migrantes familiares del Norte
Para los observadores estadounidenses, muchas especies aquí serán viejas conocidas que aparecen en un nuevo escenario. Chorlos, playeritos, hablarapo9s y zarapitos cruzan el continente cada año y encuentran en Mejía un descanso vital. Identificarlas aquí, en plena migración, añade una dimensión global a cada avistamiento.
Endemismos costeños del Perú
Especies como el canastero dorsirrufo, el colibrí de Raimondi o el fringilo peruano representan la riqueza única del país. Son joyas que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo, lo que convierte al santuario en un punto obligado para observadores en busca de rarezas.
Avistamientos raros y especialidades
Según la época del año y la suerte del día, es posible observar aves poco comunes como el pato crestón, el zambullidor pimpollo o incluso aves marinas que se adentran al interior en busca de alimento. Para quienes llevan una checklist, aquí pueden tachar especies que escasean en otras rutas de Sudamérica.


¿Qué llevar en tu visita a las Lagunas de Mejía?
El entorno costero de Mejía combina sol, reflejos y largas caminatas por senderos abiertos. Contar con un equipo práctico hará que aproveches al máximo la experiencia.
Binoculares ideales
Recomendamos binoculares 8×42 o 10×42, resistentes al agua y con buena transmisión de luz. Las distancias aquí son medias y el contraste entre aves claras y fondos oscuros requiere ópticas nítidas.
Cámara y fotografía de aves
Un lente teleobjetivo (300mm a 600mm) es ideal para capturar aves sin molestarlas. Trípodes ligeros o monopies ayudan en sesiones largas. El amanecer y el atardecer regalan la mejor luz.
Ropa para el clima costero
Lleva ropa ligera de manga larga, sombrero de ala ancha, bloqueador solar, calzado impermeable o de trekking y una chaqueta cortaviento. Las brisas marinas pueden sorprender en cualquier estación.
Guías y apps
Te recomendamos apps como Merlin Bird ID (seleccionando la región Perú), eBird para registrar avistamientos y guías impresas como Birds of Peru. Muchas especies están ilustradas con gran detalle.

Más allá de las aves: actividades complementarias
Diversidad de ecosistemas
A pocos pasos de las lagunas, el paisaje revela su versatilidad: humedales ricos en vida acuática se transforman en dunas costeras, matorrales xerófilos y zonas salinas temporales. Esta diversidad ecológica crea un entorno único donde especies adaptadas a la aridez conviven con aves migratorias dependientes del agua.
Plantas como el junco, la totora y especies halófitas forman parte de un sistema delicado que sostiene tanto la biodiversidad como las prácticas humanas tradicionales. Es un lugar clave para estudiar el vínculo entre agua, suelo y vida en el desierto costero peruano.
Comunidades pesqueras locales
En los alrededores del santuario, pequeñas localidades como Mejía, La Curva o Mollendo mantienen viva la pesca artesanal, una práctica que ha alimentado a generaciones. Visitar estos pueblos permite no solo probar pescados frescos y platos marinos, sino también entender la relación sostenible entre el mar y las comunidades.
Algunas familias siguen utilizando redes tradicionales, embarcaciones sencillas y calendarios específicos para su faena. Esta forma de vida, aunque discreta, es parte del patrimonio cultural de la región.
Vestigios arqueológicos cercanos
La costa sur de Perú conserva huellas poco exploradas de antiguas culturas costeras, como los geoglifos de Punta de Bombón, asociados a expresiones simbólicas o marcadores territoriales. También se han hallado restos de estructuras hidráulicas y sitios de enterramiento cercanos a las lagunas y a lo largo del Valle de Tambo.
Aunque no están señalizados como rutas turísticas formales, muchos de estos vestigios forman parte del relato silencioso de los pueblos prehispánicos que habitaron esta franja costera por siglos.
Arte rupestre y geoglifos en el Valle de Majes
A poco más de una hora de Mejía, el Valle de Majes alberga una de las mayores concentraciones de arte rupestre del Perú: más de 1,600 petroglifos grabados en roca en el sitio conocido como Toro Muerto. Estas figuras, algunas de más de mil años de antigüedad, representan animales, figuras humanas y símbolos geométricos, posiblemente vinculados a rituales agrícolas y astronómicos.
Tambo Viejo: un centro Inca en la costa
Ubicado cerca de Punta de Bombón, el sitio arqueológico Tambo Viejo fue un centro administrativo y ceremonial Inca, construido con fines de control territorial y comercio costero. Excavaciones recientes han revelado plazas, recintos ceremoniales, caminos y depósitos (qollqas), además de evidencias de rituales con ofrendas de llamas. Este asentamiento demuestra cómo los incas adaptaron su sistema imperial también al litoral.
Conexiones con el sur de Perú
Mejía no es un destino aislado: puede integrarse fácilmente en rutas más amplias por el sur peruano. A pocas horas se encuentran lugares de alto valor natural y cultural como el Cañón del Colca, el Valle de los Volcanes en Andagua, o los pueblos altiplánicos de la región Arequipa.
Para viajeros que buscan un recorrido menos turístico pero profundo en contrastes geográficos y humanos, combinar las Lagunas de Mejía con otros destinos del sur ofrece una experiencia rica, desde las costas saladas hasta las cumbres volcánicas.


¿Cómo ser un observador responsable?
Visitar un lugar tan delicado como Lagunas de Mejía conlleva una responsabilidad:
- Mantente en los senderos designados.
- No alimentes a las aves ni perturbes sus nidos.
- Usa binoculares o lentes largos para observar a distancia.
- Registra tus avistamientos en plataformas como eBird para apoyar estudios científicos.
- Evita reproducir llamadas de aves desde dispositivos móviles.
El turismo responsable no solo deja huellas leves: genera conciencia, apoyo económico local y visibilidad internacional. Cada visita que respeta, también protege.

¿Vale la pena visitar este santuario?
Definitivamente. El Santuario Nacional Lagunas de Mejía no solo es el único humedal costero protegido en el Perú, sino que, a diferencia de otros destinos más concurridos, este santuario ofrece una experiencia tranquila, educativa y cercana a la naturaleza.
Es ideal para viajeros que buscan observar fauna en su hábitat, hacer fotografía de paisajes y aves o desconectarse en un entorno ecológicamente valioso.
Además, su cercanía a lugares como Mollendo, Punta de Bombón, Tambo Viejo y otras rutas culturales lo convierten en un excelente punto de partida para explorar la costa sur de Arequipa desde una perspectiva sostenible.
Visitarlo es también una forma de apoyar la conservación ambiental y el turismo responsable, contribuyendo directamente al cuidado de este ecosistema y a las economías locales que conviven con él.
Donde el silencio tiene alas
En Lagunas de Mejía, el tiempo parece diluirse en el reflejo del agua. Visitar este santuario es mucho más que añadir especies a una lista; es reencontrarse con lo esencial: asombro, paciencia y escucha.
Así que prepara tus binoculares, carga tu libreta de campo y abre los sentidos.
Desde Inkayni Peru Tours te preguntamos: ¿Quieres visitar un santuario en donde el mar respira entre alas?


Preguntas frecuentes
¿Es adecuado visitar las lagunas de Mejía si soy un observador de aves principiante?
Absolutamente sí. Este santuario es ideal tanto para observadores principiantes como para expertos. La gran cantidad y diversidad de aves, muchas de ellas fácilmente visibles desde los senderos o miradores, lo convierten en un lugar perfecto para dar tus primeros pasos en el birdwatching sin sentirte abrumado.
Además, el entorno tranquilo y bien señalizado favorece una experiencia cómoda y educativa.
¿Cuánto tiempo debo planear pasar en el santuario?
Para una buena experiencia de observación, recomendamos al menos medio día (entre 4 a 5 horas). Esto te dará tiempo para recorrer los senderos principales, visitar los miradores y disfrutar con calma de la fauna.
Si eres un observador más dedicado o amante de la fotografía, considera quedarte un día completo o incluso hacer una visita de dos días para explorar distintas zonas del santuario en diferentes momentos del día.
¿Puedo visitar las lagunas de Mejía como excursión de un día desde Arequipa?
Sí. El santuario se encuentra a solo 45 minutos en auto desde la ciudad de Arequipa, lo que lo hace perfecto para una escapada de un día.
Puedes organizar tu transporte de manera independiente o unirte a un tour guiado. Muchas personas salen temprano por la mañana y regresan por la tarde, tras un día lleno de avistamientos.
¿Cuál es el mejor momento del día para observar aves en el santuario?
Las primeras horas de la mañana (entre las 6:00 a.m. y 9:00 a.m.) son ideales: las aves están más activas, la luz es suave para la fotografía y hay menos viento. El final de la tarde también ofrece buenas oportunidad, especialmente para ver aves regresar a sus dormideros y disfrutar de atardeceres sobre las lagunas.
Si puedes evitar las horas centrales del día (cuando el sol es más fuerte), tu experiencia será más agradable.
¿Hay tours guiados disponibles en inglés?
Sí. Varias agencias y guías locales especializados en ecoturismo ofrecen tours en inglés, especialmente desde Arequipa. Algunos guías son también ornitólogos o naturalistas capacitados, lo que enriquece mucho la experiencia.
Se recomienda reservar con anticipación, especialmente en temporada alta de observación de aves (diciembre a abril) y aves migratorias (septiembre a marzo).
¿Qué otra cosa puedo hacer en las lagunas de Mejía si no estoy específicamente interesado en aves?
Aunque las aves son el atractivo principal, el santuario ofrece mucho más. Puedes disfrutar de paisajes únicos de humedales y costa, practicar fotografía de naturaleza, caminar por senderos tranquilos, observar flora nativa y conocer las cercanas comunidades pesqueras.
Es un excelente lugar para reconectar con la naturaleza, sin importar tu nivel de conocimiento ornitológico.
¿Es seguro para viajeros solos y familias?
Sí, el santuario es considerado un lugar seguro y tranquilo para todo tipo de viajeros. Las rutas están bien demarcadas y el ambiente es relajado. Si bien no es común encontrar multitudes, muchas familias locales y viajeros solitarios lo visitan.
Como en todo viaje, se recomienda llevar agua, protección solar y seguir las indicaciones del personal del área protegida.
¿Qué es lo distintivo en las lagunas de Mejía a comparación de otros destinos de vida silvestre?
Su mayor distintivo es la combinación de humedales costeros, playas, lagunas de agua dulce y dunas desérticas en un solo lugar, lo que crea una diversidad de hábitats única.
Además, Mejía es el único santuario nacional costero del Perú y un sitio RAMSAR de importancia internacional. Atrae tanto a especies andinas como marinas y migratorias, creando un mosaico de aves que pocos lugares del continente pueden igualar. Todo esto, en un entorno accesible y aún poco explorado por el turismo masivo.

